El loro gris africano (Psittacus erithacus) es quizá la especie más famosa entre los loros por su extraordinaria habilidad para imitar el habla humana con claridad y aparente intención. Pero, ¿realmente “hablan” como lo hacemos nosotros? Y, sobre todo, ¿qué los hace tan únicos? A continuación te lo explico, usando como ejemplo al loro gris llamado Apollo, que ha ganado fama en YouTube por su capacidad de identificar objetos, responder preguntas e incluso formular preguntas propias.
El habla imitada y la cognición de los loros grises
Los loros grises africanos no poseen cuerdas vocales como los humanos, sino una siringe especializada (un órgano vocal en las aves). Su anatomía les permite modular sonidos con precisión, imitando tonos, ritmos y fonemas que escuchan alrededor. Pero más allá de la imitación acústica, estudios y observaciones indican que algunos ejemplares usan palabras en contextos que sugieren intencionalidad.
La científica Irene Pepperberg, famosa por su loro Alex, demostró que el loro aprendía a usar conceptos como “misma”, “diferente” y nombres de objetos, no solo repitiendo sonidos. Este tipo de aprendizaje sugiere que algunos loros grises van más allá del mimetismo: entienden asociaciones entre palabra y objeto o acción.
Sin embargo, esta interpretación no es aceptada por todos: algunos escépticos argumentan que lo que parece comunicación consciente es en realidad un tipo avanzado de condicionamiento operante —es decir, el loro supuestamente responde porque fue entrenado con recompensas—. La línea entre imitación y lenguaje real sigue siendo tema de debate en la comunidad científica.

El caso de Apollo: voz, récords y ejemplos reales
El loro Apollo G. Bird es un ejemplar gris africano que se ha convertido en fenómeno viral gracias al canal Apollo and Frens en YouTube.
Apollo nació en abril de 2020, y fue adquirido por sus actuales dueños, Tori y Dalton Mason, en diciembre de ese mismo año. Su entrenamiento ha seguido el modelo model/rival inspirado en las técnicas de Pepperberg, pero adaptado a un entorno doméstico con énfasis en los intereses del loro.
Apollo ha logrado hazañas que refuerzan su reputación de “loro parlante avanzado”:

La estudiante de segundo año Ansley Bossart trabaja con Apollo mientras los loros caique Soleil y Ophelia observan desde una percha cercana.
- Posee un récord Guinness no oficial por “más ítems identificados por un loro en tres minutos” al reconocer 12 objetos.
- Puede responder preguntas como “¿qué color?” o “¿de qué está hecho esto?” y nombrar objetos, materiales y colores. En algunos videos también aparece formulando preguntas, lo cual lo convierte en uno de los pocos animales registrados que ha hecho eso después de Alex, el famoso loro de Pepperberg.
- En su canal se ve que aprende a contar, identifica materiales y participa en interacciones espontáneas donde “corrige” errores de sus entrenadores.
- A pesar de su fama, no todos los loros grises africanos llegan a este nivel de lenguaje real: la genética, el ambiente, la motivación y el tipo de entrenamiento importan mucho.

Lo impresionante no es solo que Apollo repite sonidos, sino que en varias ocasiones lo hace en contextos adecuados —por ejemplo, responder “rojo” al señalar un objeto rojo— lo que sugiere una conexión entre palabra y significado, no solo imitación pura.
En suma: el loro gris africano puede “hablar” gracias a una combinación de anatomía vocal especializada, inteligencia notable y entrenamiento sofisticado. Y Apollo es un ejemplo vivo de que esas capacidades pueden superar lo que muchos creen que solo los humanos pueden hacer. Su historia no solo cautiva: desafía nuestra forma de ver el lenguaje, la conciencia y quién tiene voz en este mundo alado.
Puedes seguirlos en sus redes sociales:
https://www.youtube.com/c/ApolloandFrens



