Lo que comenzó como una carrera deportiva prometedora, hoy es el expediente de uno de los fugitivos más buscados por el FBI. Ryan James Wedding, ex snowboarder canadiense que representó a su país en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, fue incluido recientemente en la lista de los Diez Más Buscados de la agencia estadounidense, acusado de dirigir una red internacional de narcotráfico, ordenar asesinatos y escapar de la ley.
Wedding nació el 14 de septiembre de 1981 en Thunder Bay, Ontario. Fue parte del equipo de Canadá en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, compitiendo en la modalidad parallel giant slalom de snowboard, donde terminó en el puesto 24.
Después de su paso por la élite deportiva, su vida tomó un giro sombrío. Investigaciones oficiales indican que se involucró en la venta de marihuana, dejó estudios universitarios y poco a poco amplió sus conexiones con el tráfico de cocaína.

Acusaciones graves y operación criminal
El FBI lo busca bajo cargos múltiples y severos: conspiración para distribuir sustancias controladas, se le acusa de enviar “cientos de kilogramos” de cocaína desde Colombia, cruzando México y el sur de California, hasta Canadá.
Dirige una empresa criminal continua, varios asesinatos ligados al narcotráfico, y un intento de homicidio.
Además, se le señala haber ordenado al menos varios asesinatos en Ontario como represalia por envíos robados de droga, y otro homicidio relacionado con deudas del narcotráfico.

Recompensa y actualidad
Para capturar a Wedding, se ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. Esa cifra fue autorizada por el Departamento de Estado de los EE. UU. y se suma a los esfuerzos de las autoridades canadienses y mexicanas.
Las agencias creen que Wedding podría estar residiendo en México, aunque no se descarta que se encuentre también en alguno de varios países de la región como Canadá, Colombia, Guatemala.
Decepción deportiva y lecciones amargas
Es una historia de decepción profunda; un joven deportista que llegó a vestir los colores de su país en un escenario olímpico, cuyos logros inspiraron —al menos en un momento— orgullo nacional, termina siendo señalado como líder de una red criminal que cuesta vidas, recursos y esperanza.
Wedding no solamente traiciona la memoria deportiva, sino que pone sobre la mesa una reflexión incómoda sobre la vulnerabilidad de quienes abandonan el deporte de alto rendimiento sin redes de apoyo, supervisión ni una transición estructurada, y cómo algunos pueden caer en manos del delito organizado.
Ryan James Wedding ya no es únicamente un nombre en los registros olímpicos. Es hoy un fugitivo buscado por múltiples gobiernos y acusado de crímenes que, de comprobarse, cambiarán la narrativa de su vida: de atleta olímpico a criminal internacional. La pregunta que queda flotando es si alguna vez veremos justicia.
Actualización | Veritas Veracruz
Tras años de permanecer prófugo y convertirse en una figura casi mítica dentro del mundo del crimen organizado internacional, Ryan James Wedding fue finalmente capturado. El 22 de enero de 2026, autoridades confirmaron su detención en México, resultado de un operativo conjunto entre agencias internacionales, y su posterior entrega a Estados Unidos.

Durante su primera comparecencia ante un tribunal federal, Wedding se declaró no culpable de los 17 cargos que pesan en su contra. El juez ordenó su reclusión sin derecho a fianza, mientras el proceso judicial avanza y se fijan nuevas fechas clave. Su arresto marca el cierre de una de las fugas más prolongadas y simbólicas del crimen organizado moderno, y reaviva el debate sobre cómo un atleta de élite terminó convertido en uno de los criminales más buscados del continente.


