Nuevo tratamiento reduce el colesterol casi un 50 % sin estatinas ni efectos secundarios

Share

Investigadores de la Universidad de Barcelona y la University of Oregon han presentado un avance que podría cambiar el panorama del tratamiento del colesterol: un método basado en ADN que redujo los niveles de colesterol LDL casi a la mitad en modelos experimentales, sin recurrir a estatinas y sin los efectos secundarios típicos de estos fármacos. 

¿Cómo funciona el tratamiento?

El estudio, publicado el 22 de octubre de 2025 en Science Daily, detalla el uso de moléculas llamadas polipurine hairpins (PPRHs) para silenciar el gen PCSK9, el cual juega un papel clave en la regulación del colesterol LDL en la sangre. Al inhibir la expresión de PCSK9, se incrementa la cantidad de receptores de LDL en las células, lo que favorece la captación del “colesterol malo” y reduce su acumulación en la sangre.

Además, los investigadores no reportaron los efectos secundarios clásicos asociados con las estatinas, como dolores musculares o elevación de enzimas hepáticas, lo que marca una ventaja crucial.

Datos relevantes del estudio

  • El gen PCSK9 se asocia con niveles elevados de LDL porque reduce la disponibilidad de receptores de LDL en el hígado.
  • Las moléculas PPRH actúan en el nivel de transcripción del gen, interfiriendo antes de que se produzca la proteína, lo que representa un mecanismo novedoso de terapia genética. 
  • Aunque los modelos fueron animales (ratones transgénicos), los resultados sugieren que tratamientos similares podrían ser aplicados en humanos, si bien los autores advierten que “aún se requiere validación en ensayos clínicos, evaluación de dosificación, seguridad y eficacia a largo plazo”.
  • El estudio fue realizado con el respaldo de los gobiernos de España (MICINN) y Estados Unidos (NIH), lo que refuerza su credibilidad.

En el contexto más amplio, ya existen terapias contra PCSK9 aprobadas, como los anticuerpos monoclonales (por ejemplo, Alirocumab) y terapias de ARN de interferencia, pero esta nueva estrategia apunta a una inhibición más directa del gen, lo que podría traducirse en menores efectos secundarios y mayor durabilidad.

Lo que aún queda por confirmar

Aunque los resultados preliminares son prometedores, los científicos advierten que todavía no se ha aplicado el tratamiento en ensayos humanos a gran escala. Faltan datos sobre seguridad a largo plazo, dosificación óptima y eficacia en poblaciones diversas con comorbilidades (como diabetes o enfermedad cardiovascular avanzada). También se debe evaluar su costo, accesibilidad y comparación con tratamientos ya existentes.

Si esta terapia llega a validarse clínicamente, podría ofrecer una alternativa para pacientes que no toleran estatinas o para aquellos con hipercolesterolemia familiar, cuya reducción de LDL ha sido históricamente difícil. Además, podría reducir la carga de enfermedades cardiovasculares ligadas al colesterol elevado, una de las principales causas de muerte global.

Sin embargo, es importante recalcar que este avance no reemplaza por ahora la importancia de un estilo de vida saludable; dieta balanceada, ejercicio físico, evitar el tabaquismo, este último da pie a elevar el LDL con el monóxido de carbono que producen los cigarrillos.

La promesa de una terapia genética que reduce el colesterol casi a la mitad sin usar estatinas abre una nueva era en la medicina cardiovascular. Pero aún estamos al inicio del camino: habrá que esperar ensayos clínicos, aprobación regulatoria y seguimiento riguroso. Mientras tanto, la esperanza crece, y con ella, la vigilancia sobre los resultados reales que este nuevo tratamiento puede aportar.

Descubre más:

« In vino veritas, in aqua sanitas »