Henry Kissinger: un siglo de vida y un Premio Nobel de la Paz que sigue dividiendo al mundo

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Henry Kissinger murió en 2023 a los 100 años, dejando tras de sí uno de los legados más contradictorios del siglo XX. Político brillante para unos, arquitecto de guerras silenciosas para otros, su nombre sigue provocando debates encendidos, especialmente desde que en 1973 recibió el Premio Nobel de la Paz, uno de los galardones más cuestionados en la historia del comité noruego.

Kissinger fue premiado por su participación en los Acuerdos de Paz de París, que buscaban poner fin a la Guerra de Vietnam. Sin embargo, paradójicamente, muchas de sus decisiones políticas alimentaron conflictos en Asia, América Latina y Medio Oriente. El Nobel se anunció mientras la guerra aún continuaba, y mientras miles de civiles seguían muriendo bajo bombardeos ordenados por la administración Nixon. De hecho, el político vietnamita Le Duc Tho —con quien compartió el premio— rechazó la distinción por considerar que no existía paz alguna.

Henry Kissinger, Richard Nixon, Gerald Ford y Alexander Haig Jr.

A lo largo de su carrera, Kissinger impulsó doctrinas de “realpolitik” que priorizaban los intereses estratégicos de Estados Unidos por encima de los derechos humanos. Una de las críticas más fuertes se basa en las operaciones secretas en Camboya y Laos, donde bombardeos no autorizados por el Congreso provocaron la muerte de cientos de miles de civiles y contribuyeron al ascenso del régimen genocida de los Jemeres Rojos. Resulta especialmente problemático que un hombre asociado a estas decisiones haya sido reconocido internacionalmente como un “constructor de paz”.

Kissinger y Zhou Enlai

En América Latina, su figura también causa indignación. Documentos desclasificados señalan que Kissinger alentó o respaldó activamente la desestabilización de gobiernos democráticamente electos, como el de Salvador Allende en Chile, abriendo la puerta al golpe de Estado de 1973 y a la posterior dictadura militar. Su intervención en la Operación Cóndor, la red coordinada de represión y desapariciones forzadas que actuó en varios países del Cono Sur, es todavía un tema de investigación histórica.

Pese a todo, Kissinger se mantuvo durante décadas como una figura influyente en la geopolítica mundial. Su capacidad diplomática, especialmente en la apertura de relaciones con China, fue celebrada por algunos sectores, aunque sus críticos argumentan que ninguna habilidad estratégica puede borrar la marcada sombra de sus decisiones militares.

A cien años de su nacimiento y más de cinco décadas después del polémico Nobel, el nombre de Henry Kissinger continúa dividiendo al mundo. Para muchos, el premio que recibió simboliza una contradicción profunda: galardonar con un reconocimiento de paz a un hombre cuyas acciones contribuyeron a algunos de los capítulos más oscuros del siglo XX.

Kissinger y Xi Jinping

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