En los archivos más desconcertantes del siglo XX, pocos nombres resuenan tanto como el del Dr. Josef Allen Hynek, un astrónomo que comenzó su carrera ridiculizando los avistamientos de objetos voladores no identificados… y terminó siendo una de las voces más influyentes en el estudio serio del fenómeno OVNI.
Hynek, nacido en 1910 en Chicago, fue un brillante astrofísico con doctorado por la Universidad de Chicago. Colaboró en proyectos astronómicos para el gobierno de Estados Unidos y fue reclutado por la Fuerza Aérea en plena Guerra Fría para aportar rigor científico a los informes de supuestos avistamientos. Pero lo que empezó como una tarea de escepticismo racional, derivó en un viaje personal hacia lo inexplicable.
De escéptico oficial a testigo del misterio
Durante los años 50, Hynek fue asignado a los proyectos Sign, Grudge y posteriormente Blue Book, iniciativas del gobierno estadounidense para investigar miles de reportes OVNI. Su labor inicial consistía en dar explicaciones lógicas —meteoritos, globos, reflejos atmosféricos— y desmentir la histeria popular.
Sin embargo, conforme revisaba expedientes y entrevistaba testigos, Hynek notó un patrón inquietante: muchos casos no podían ser explicados ni con física ni con meteorología. En sus propias palabras, dijo una vez:
“No dedicaría ni un momento más al tema de los ovnis si no pensara seriamente que el fenómeno ovni es real y que los esfuerzos por investigarlo y comprenderlo, y eventualmente resolverlo, podrían tener un efecto profundo, quizás incluso ser el trampolín para la perspectiva de la humanidad sobre el universo.”
Esa afirmación lo distanció de la comunidad científica tradicional, pero lo convirtió en un símbolo de credibilidad entre los investigadores independientes del fenómeno OVNI.
El creador de la “Escala de Encuentros Cercanos”
Hynek introdujo en 1972 una clasificación que marcaría la cultura popular: la Escala de Encuentros Cercanos, que describe los niveles de contacto con objetos y seres no identificados:
- Encuentros de primer tipo: avistamientos de objetos a distancia.
- De segundo tipo: interacción con el entorno, como interferencias eléctricas o huellas en el suelo.
- De tercer tipo: observación de entidades o tripulantes.
Esta escala inspiró directamente el título de la película “Encuentros cercanos del tercer tipo” de Steven Spielberg (1977), en la que Hynek incluso hizo un breve cameo, consolidando su papel como puente entre ciencia y misterio.

Casos que cambiaron su postura
Entre los archivos que más impactaron al Dr. Hynek se encuentran:
- El caso de Socorro (Nuevo México, 1964): un policía reportó un objeto metálico con figuras humanoides. Hynek verificó las huellas en el terreno y admitió que el evento era “inexplicable por medios convencionales”.
- El caso Portage County (Ohio, 1966): policías persiguieron una luz durante 137 km; Hynek descartó ilusiones ópticas.
- El caso de Michigan (1966): inicialmente lo atribuyó al “gas de pantano”, lo que desató burlas mediáticas y desconfianza. Ese episodio marcó un punto de inflexión: comprendió que el gobierno no buscaba respuestas reales, sino apaciguar a la opinión pública.
La controversia: ¿Encubrimiento o desdén científico?
Hynek denunció que el Proyecto Blue Book, más que buscar la verdad, estaba diseñado para ocultar información y desinformar. Alegaba que los casos más sólidos eran retirados de los informes oficiales antes de su revisión.
En 1973 fundó el Center for UFO Studies (CUFOS), con sede en Illinois, con el propósito de investigar con método científico y sin censura militar. Su trabajo sirvió de base para lo que hoy se conoce como ufología moderna.
A pesar de sus logros, fue duramente criticado por la comunidad académica. Muchos astrónomos lo acusaban de haber caído en la pseudociencia, aunque Hynek respondía que “la verdadera ciencia comienza con la observación, no con la negación”.
Legado y misterio
Allen Hynek murió en 1986, pero dejó un legado que sigue desafiando a la ciencia moderna. Fue el primero en señalar que los OVNIS parecían comportarse con inteligencia propia, desafiando las leyes conocidas de la física. Sus archivos, muchos de los cuales se han ido desclasificando, muestran un hombre que intentó equilibrar razón y asombro.
Hoy, su figura se considera pionera de la investigación seria del fenómeno OVNI, y sus teorías resurgen cada vez que el Pentágono o la NASA publican reportes sobre “fenómenos aéreos no identificados”. Allen Hynek fue el científico que se atrevió a mirar al cielo con escepticismo y terminó encontrando un misterio más grande que él.


