En un circuito musical dominado por lanzamientos digitales fugaces y fórmulas repetidas, Silvia & Karmen insisten en otra ruta; canciones construidas con paciencia, cercanía y una identidad que ellas mismas definen como pop artesanal. Esa filosofía es la que llegará a Casa Efecto, en Veracruz, el domingo 8 de febrero de 2026. Con este concierto, Silvia & Karmen reafirman una propuesta artística basada en la cercanía, la honestidad musical y la creación de experiencias. Un escenario donde la canción privilegia la conexión emocional por encima del espectáculo.

Ese enfoque artesanal no solo define su proceso creativo, también se refleja en la forma en la que entienden el escenario: como un espacio de encuentro más que de exhibición. Lejos de jerarquías vocales o protagonismos individuales, el proyecto se sostiene en la conversación constante entre dos voces que se escuchan y se responden, haciendo de cada canción un territorio compartido.
El dueto, integrado por Silvia Siu y Karmen Parroquín, nació en Xalapa y se consolidó a partir de una coincidencia que terminó marcando su trayectoria. No fue una estrategia de mercado ni un proyecto planeado desde una disquera, sino un encuentro fortuito sobre un escenario local el que detonó una colaboración que el tiempo transformaría en uno de los proyectos independientes más constantes del país. Desde entonces, su música ha transitado por foros pequeños, festivales y escenarios nacionales sin perder el carácter íntimo que las distingue.

Desde ese primer cruce, la complicidad se volvió método. Con el paso de los años, Silvia & Karmen no solo consolidaron un sonido reconocible, sino una forma muy particular de construir canciones; sin prisas, sin moldes impuestos y con una atención al detalle emocional. La escucha mutua y el tiempo se convirtieron en herramientas creativas tan importantes como la composición misma.
El proyecto está formado por dos creadoras que entienden la música como un espacio de diálogo y refugio. Silvia & Karmen han desarrollado una carrera marcada por la autogestión, la coherencia estética y una narrativa sonora que privilegia las emociones reales por encima de lo superficial. Sus presentaciones en vivo suelen destacar por su atmósfera cercana, donde la voz, los arreglos minimalistas y la interpretación de la guitarra se convierten en el eje central de la experiencia.
Un poco de su trayectoria
Su primer material, Voy a atreverme (2012), fue grabado de forma independiente en una cabaña y las llevó a escenarios importantes como el Festival Cumbre Tajín 2013, donde abrieron el telón a artistas internacionales como Regina Spektor y Pet Shop Boys.
Durante el año 2014 compusieron e interpretaron el tema oficial de los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Veracruz, consolidando su presencia en la escena nacional.
En 2015 ganaron la Beca María Grever para composición de Canción Popular Mexicana, lo que les permitió profundizar su trabajo creativo. Durante 2017 y 2018 desplegaron Seremos Gigantes, un álbum lanzado en dos partes que las llevó a presentarse en el Lunario del Auditorio Nacional, un escenario emblemático para la música independiente y alternativa en México.

Ahora, unos años después, entre acordes y coros, la música vuelve a ponerlas en ruta por distintas ciudades del país. Con fechas en Mérida, Tijuana, Orizaba, Monterrey y San Luis Potosí, entre otras, Silvia & Karmen se presentan en su formato más esencial: A guitarra y Voz, en un ambiente donde revisitan sus temas favoritos y versiones interpretadas bajo su sello de pop artesanal.

En Veritas Veracruz contamos con la fortuna de hacer unas preguntas en exclusiva y poder conocerlas un poco más, en nuestra dinámica especial; 3 preguntas para conocer a Silvia & Karmen.
1. En sus conciertos no hay una voz principal ni un instrumento protagonista: ambas cantan y ambas tocan. ¿Cómo construyen ese diálogo creativo para que la canción sea el centro y no la individualidad?
R= La verdad es que ambas compartimos la misma pasión por la música y el arte. No le encontraríamos el sentido a brillar más individualmente que nuestro mensaje en sí mismo. Hacemos música para compartir nuestras experiencias, la manera en la que sentimos y entendemos el mundo, con la esperanza de poder llegar a personas que se identifiquen y vibren con nuestras canciones igual que como lo hacemos nosotras.
«Enriquecer con nuestras dos voces las canciones, es un proceso tan importante como la composición misma. Es decir, una vez hecha la canción pasamos por este proceso de “duetificarla”, –un momento que mencionan entre sonrisas– y al que le dedican muchísimo tiempo, porque ahí es donde más disfrutan crear. Es, como ellas mismas lo definen, su jardín de juegos.
2. Sus presentaciones suelen sentirse íntimas, casi confesionales. ¿Qué cambia emocionalmente para ustedes cuando una canción deja de ser solo suya y comienza a resonar en la experiencia del público?
R= Justo esto que mencionas, para nosotras es la definición de éxito. No es un Grammy, aunque estaría genial… ni millones de reproducciones, ni la fama desbordada; el hecho de que nuestro público haga suyas las canciones, es lo que nos dice “van por buen camino”.
3. A lo largo de su trayectoria han apostado por la autogestión y por una identidad que llaman pop artesanal. Con la perspectiva que dan los años, ¿qué enseñanza les ha dejado mantenerse fieles a esa forma de crear música?
R= Creemos que lo único que tiene un artista es su visión y su experiencia individual. Hemos visto a muchos caer en los moldes convencionales y con esto perder la autenticidad que los hacía realmente brillar. Apostamos por sernos fieles, porque sentimos que ahí está lo valioso, lo que nos diferencia del resto. Hay una canción que hicimos precisamente abordando este dilema. Se llama “A mi tiempo”, y habla de cómo entendimos que no tenemos que ir al ritmo de Bad Bunny —estrenando canciones cada quincena durante la pandemia—, porque ese ritmo no nos permitiría imprimirle a cada tema todo lo que queremos decir. Tratamos cada canción como una pieza de artesanía. La sentimos, la moldeamos, la reinventamos, hasta que sentimos que habla por nosotras.
2 preguntas bonus, porque tres no son suficientes y el chisme siempre suma.

4. Antes de subir al escenario o comenzar una canción, ¿existe algún ritual, acuerdo silencioso o forma de sincronizarse que las ayude a entrar juntas en ese espacio íntimo que construyen con el público?
R= Las giras son un proceso caótico. Con toda la logística y producción que implican. Normalmente pasamos por mucho estrés y desvelos para poder llegar al momento de dar un show, y justamente cuando estamos a punto de subir a un escenario, nos damos permiso de olvidarnos de todo eso. De entrar en otro estado de concentración donde solo existe la música, nuestras voces, nuestras miradas y nuestro hermoso público. El escenario definitivamente es nuestro lugar feliz y lo tenemos clarísimo. Antes de cada show nos damos un momentito para vernos a los ojos, suspirar y alejarnos de todo lo externo.
5. Sabemos que es difícil elegir, pero si tuvieran que mencionar tres artistas o bandas que hayan influido en su camino como dueto —no solo en lo musical, sino también en la forma de entender la creación compartida—, ¿cuáles serían sus top 3?
R= Natalia Lafourcade, por su capacidad constante de reinventarse y explorar nuevos caminos musicales. Regina Spektor, porque sus discos nos enseñaron que no se necesitan instrumentaciones enormes para crear grandes canciones: la magia está en el alma de la canción, y muchas veces, al desnudo, es aún más impactante. Y Leonel García, por la sensibilidad en sus letras, nos inspira a seguir mejorando como autoras.

Al final, Silvia & Karmen no persiguen el ruido, sino la resonancia. Canciones que se construyen despacito, voces que dialogan y un escenario que se vuelve punto de encuentro. Ahí, justo ahí, es donde su música encuentra la esencia de su sentido.
Pueden adquirir su boleto para CASA EFECTO en PASSLINE EVENTOS.
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