Indignación por el aumento salarial de Rocío Nahle: prepotencia y doble discurso en Veracruz

Share

Veracruz está en ebullición política: la gobernadora Rocío Nahle García ha propuesto un aumento salarial de casi un 25 % en su propio sueldo, una medida que muchos califican como descarada e irresponsable, especialmente en medio de crisis por inundaciones y carencias sociales.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2026, el salario neto mensual de Nahle pasaría de 67,842 pesos —su percepción actual— a 84,750.53 pesos.

Este incremento, que representa un alza de 16,950 pesos mensuales, ha sido fuertemente criticado por sectores de la ciudadanía, la oposición y organizaciones sociales.

Lo que causa aún más molestia es la defensa que ha hecho la propia gobernadora: al ser cuestionada, Nahle colgó un antiguo tabulador salarial del exgobernador priista Javier Duarte, argumentando que “hace 10 años el titular ejecutivo ganaba casi lo mismo”. 

Sin embargo, sus críticos han señalado que el salario propuesto hoy es claramente superior y llega en un momento en que muchas personas veracruzanas aún no se recuperan de las fuertes lluvias que han dejado pérdidas materiales y un panorama de emergencia social.

Cuando el medio de comunicación TeleClicTV le pregunto sobre el aumento, Nahle reafirmó pero negándolo:

“Pues fijate que yo ni sabía, yo no sabia, yo no sabía” negándolo 3 veces con una sonrisa envuelta de prepotencia.

Esto ha generado desconcierto: ¿cómo presenta alguien un proyecto de presupuesto que incluye su propio aumento sin tener conocimiento de ello? Muchos consideran que se trata de una jugada deliberada para favorecerse mientras otros sectores del gobierno reciben apenas incrementos modestos.

Además del aumento para Nahle, el presupuesto proyectado para 2026 contempla incrementos similares para secretarios y subsecretarios estatales. 

Mientras tanto, algunos organismos como la Comisión Estatal de Derechos Humanos recibirían solo aumentos muy bajos (3.9 %), lo que muchos consideran una clara prioridad equivocada en la política de gasto.

Descubre más:

« In vino veritas, in aqua sanitas »